Aumento del precio del aguardiente en Antioquia: una preocupación para la industria y la salud pública
El gerente de la Fábrica de Licores de Antioquia advierte sobre las implicaciones del decreto de emergencia económica que podría elevar el precio del aguardiente hasta un 50%.
Impacto del decreto de emergencia económica en la industria de licores
El gerente de la Fábrica de Licores de Antioquia, Esteban Ramos Maya, ha expresado su profunda preocupación ante el reciente decreto de emergencia económica emitido por el Gobierno Nacional. Esta medida, según el gerente, podría tener consecuencias graves para la industria de licores en la región, afectando no solo a las fábricas, sino también a los consumidores. En su análisis, Ramos Maya indicó que el precio de una botella de aguardiente podría aumentar de 40.000 a 60.000 pesos, lo que representaría un incremento significativo del 50%.
Impuestos y su impacto en el precio final
Uno de los aspectos más preocupantes que destacó el gerente es el impacto del impuesto al consumo, que es de carácter departamental. Este impuesto constituye una parte fundamental de los ingresos generados por cada botella vendida. Mientras que el IVA, que es recaudado a nivel nacional, se sitúa en un promedio de 3.000 pesos por botella, el impuesto al consumo puede superar los 17.000 pesos en el caso de una botella de aguardiente de 750 mililitros. Estos recursos son esenciales, ya que se destinan a sectores críticos como la salud y la educación en el departamento de Antioquia.
“Pasar prácticamente de una botella de aguardiente de 40.000 a 60.000 pesos a pie de factura, pues eso obviamente se traerá al consumidor y, muy seguramente, la gente dejará de consumir los productos de la fábrica de licores. Pero peor aún, ¿hacia dónde van los consumidores?”
Proyecciones económicas y sociales
Desde la Fábrica de Licores de Antioquia, se estima que la afectación económica para las regiones podría superar los 720.000 millones de pesos solo en el año 2026. Esta cifra alarmante pone de manifiesto el riesgo de una reducción significativa en la inversión social, lo que podría tener repercusiones en diversos programas y servicios públicos. Además, el gerente Ramos Maya advirtió que la caída en las ventas no solo impactaría la utilidad de la fábrica, sino que también afectaría los recursos que se transfieren a la gobernación, lo que podría limitar la capacidad de inversión en proyectos sociales.
Expectativas sobre el pronunciamiento judicial
Ramos Maya ha hecho un llamado a la Corte Constitucional para que se pronuncie rápidamente sobre este asunto. En su intervención, destacó la importancia de que se decrete una medida cautelar que evite un daño mayor a la demanda y, al mismo tiempo, que impida el desincentivo hacia los adulteradores de licores. Su preocupación es que el aumento de precios podría llevar a los consumidores a buscar alternativas más económicas, pero potencialmente peligrosas.
“Pero el impuesto de consumo, insisto, que es el grueso de los impuestos que nos llevaría a tener la botella sobre un casi 50% de valor. Estamos esperando que la corte se pronuncie rápidamente, esperamos que así sea, que decrete esta medida cautelar para que no afectemos primero la demanda y, por supuesto, también ese desincentivo para los adulteradores”.
Riesgos para la salud pública
El gerente también alertó sobre los riesgos que esta situación podría acarrear para la salud pública. Recordó que el aumento en el precio del licor legalmente producido podría derivar en un incremento del consumo de licores ilegales, lo que conlleva serias implicaciones para la salud de los consumidores. Las tragedias relacionadas con el consumo de bebidas adulteradas son una realidad que no se puede ignorar, y el gerente enfatizó que el aumento de precios podría incentivar a la población a buscar licores no regulados, que frecuentemente contienen sustancias peligrosas.
“Insisto, y del licor adulterado todavía más. Esto lo único que hace con estos aumentos desconsiderados de precios que pretende el Gobierno Nacional es que la gente migre a buscar licores ilegales”,
Situación actual de la Fábrica de Licores de Antioquia
A pesar de la incertidumbre que rodea a la industria, el gerente de la Fábrica de Licores de Antioquia ha afirmado que hasta el momento no se han incrementado los precios de sus productos, ni se ha facturado ningún producto en lo que va del año. La empresa se encuentra a la espera de un pronunciamiento de la Corte Constitucional que pueda aclarar el futuro de la industria y sus operaciones en el contexto actual.
La situación es delicada y requiere atención, no solo desde el ámbito económico, sino también desde la perspectiva de la salud pública. La industria del aguardiente en Antioquia enfrenta un momento crítico que podría definir su futuro y el de muchos consumidores en la región.

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