Antioquia

Revelador testimonio de exguerrillero que confesó fabricar hasta 100 minas en un día en Antioquia

Un explosivista del ELN se entregó al Ejército y compartió su experiencia en la fabricación de minas, revelando las duras condiciones de vida que enfrentó.

Revelador testimonio de exguerrillero que confesó fabricar hasta 100 minas en un día en Antioquia

Testimonio impactante en Anorí

En un contexto de intensa actividad militar en el municipio de Anorí, un explosivista que formaba parte de la comisión mixta del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y del frente 36 de las disidencias, decidió entregarse a las tropas del Ejército. Este acto de rendición no solo marca un cambio en su vida, sino que también revela la brutalidad y el peligro inherente a su anterior ocupación. En su testimonio, compartió detalles escalofriantes sobre su capacidad operativa, que le permitía elaborar hasta 100 minas en un solo día.

La habilidad letal del explosivista

El impacto de las incursiones armadas por parte de las fuerzas del orden no solo resonó en las comunidades del norte y nordeste de Antioquia, sino que también caló hondo en la conciencia de este hombre. Con el tiempo, se convirtió en un experto en la técnica de armado e instalación de explosivos, lo que le permitió llevar a cabo su labor de manera eficiente y mortal.

- Entrevistador: ¿Cuántas minas podía hacer usted en un día?

- 100.

El proceso de instalación de minas

El entrevistador, sorprendido por la cifra, continuó indagando sobre el proceso de instalación de las minas. El exguerrillero explicó que el tiempo que le llevaba enterrar cada mina era sorprendentemente corto.

- Entrevistador: ¿Cien minas antipersonales?

- En un día.

- Entrevistador: ¿Y cuánto tiempo se demoraba instalando esas minas?

- 1 minuto, 2 minutos… máximo.

La rapidez con la que podía operar es alarmante, y bajo su capacidad, afirmaba que bastaba poco más de una hora y media para minar completamente un campo. Esta habilidad, que se tradujo en un alto número de víctimas tanto entre soldados como entre civiles, no le generaba ningún tipo de compensación económica.

- Entrevistador: ¿Usted sufrió castigos? ¿Qué tipo de castigos sufrió?

- Maltrato, lo ponen a uno a hacer huecos, lo pueden estar amarrando.

Condiciones de vida difíciles

El exguerrillero también compartió detalles sobre las condiciones de vida que enfrentaba en su entorno. La falta de remuneración era solo una parte de su sufrimiento. La escasez de alimentos y la calidad de la comida eran aspectos que deterioraban aún más su situación.

- Entrevistador: ¿Les pagaban?

- No me pagaban, cero.

La alimentación era precaria, y él mismo lo describió de manera cruda.

- La comida pésima.

El entrevistador, buscando profundizar en las condiciones de su alimentación, preguntó sobre la frecuencia de las comidas.

- Entrevistador: Pero, comían digamos ¿los tres golpes?

- Dos comidas al día y ya.

El exguerrillero admitió que había días en los que podían pasar hambre, dependiendo de las operaciones militares que se llevaran a cabo.

- Entrevistador: ¿Dos comidas al día? ¿Podían pasar días sin comer?

- Sí, dos… tres días, depende de las operaciones militares que le dejen a uno.

Un nuevo comienzo

Hoy en día, este hombre, que espera un hijo junto a su pareja, ha tomado la decisión de entregarse a las autoridades. A través de su entrega voluntaria, busca abrir un camino hacia un futuro más esperanzador, lejos de la violencia y el sufrimiento que vivió en el pasado. Su testimonio no solo es un relato de su experiencia, sino también un reflejo de las duras realidades que enfrentan muchos en situaciones similares.

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Medellín HOY

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