Crisis en el sistema de salud: Nueva EPS sin atención en Medellín
La Clínica Cardio VID y el hospital Alma Máter suspenden atención a pacientes de la Nueva EPS debido a millonarias deudas, mientras la crisis en el sistema de salud se agudiza.
La crisis que afecta al sistema de salud en Colombia se ha intensificado, especialmente en Medellín, donde dos importantes instituciones de salud han decidido suspender la atención a los pacientes afiliados a la Nueva EPS. La Clínica Cardio VID y el hospital Alma Máter han tomado esta medida debido a las millonarias deudas que la entidad tiene con ellos. Esta situación pone de manifiesto las serias dificultades financieras que enfrenta la Nueva EPS, que ya ha tenido cinco interventores en un período de solo dos años.
Suspensión de servicios en clínicas y hospitales
Los pacientes de la Nueva EPS se han convertido en las principales víctimas de esta crisis financiera. La suspensión de servicios en la Clínica Cardio VID y el hospital Alma Máter se debe a deudas acumuladas que, en el caso del hospital, superan los 53 mil millones de pesos. Esta situación ha generado una gran preocupación entre los afiliados, quienes se ven obligados a buscar atención médica en otros centros, lo que podría generar un colapso en los servicios de salud de la región.
Reacciones del alcalde de Medellín
El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, ha expresado su preocupación ante esta crisis. En una reciente declaración, mencionó:
“Hoy he convocado, a las 2:30 de la tarde, a todos los directores de clínicas y hospitales, tanto públicos como privados, de Medellín, para terminar de analizar la situación y a las 3:30 p.m. vamos a dar una rueda de prensa donde vengo con otras acciones legales, porque en mi concepto, Petro y su Gobierno destruyó el sistema de salud de manera premeditada, están matando a la gente y tiene que responder”.
La intervención de la Nueva EPS ha sido un tema recurrente en las discusiones sobre el sistema de salud colombiano. Desde 2024, la entidad ha estado bajo intervención, acumulando una deuda que supera los 16 billones de pesos con los hospitales públicos, según lo informado por la Contraloría. Esta situación ha llevado a que Jorge Iván Ospina, exalcalde de Cali, sea nombrado como el quinto interventor de la EPS en un contexto de creciente tensión y crisis.
Cuestionamientos sobre la gestión de la EPS
El alcalde Gutiérrez también ha criticado la reciente designación de Ospina, afirmando:
“Ahí acaban de nombrar, disque para salvar la EPS, a un tipo cuestionado que tiene denuncias de corrupción en Cali. A ellos les encanta reunirse entre corruptos, nombrarse entre ellos y mirar cómo terminan de robar acabar el sistema de salud”.
Estas declaraciones reflejan la desconfianza que existe en torno a la gestión de la Nueva EPS y la necesidad urgente de soluciones efectivas para restaurar la atención médica adecuada a los pacientes. La situación es aún más crítica dada la interrupción de tratamientos y procedimientos médicos, lo que puede llevar a que las condiciones de salud de los pacientes se deterioren significativamente.
Perspectivas de los pacientes
Gustavo Campillo, presidente de la Asociación de Pacientes, ha manifestado su preocupación por las consecuencias que esta crisis financiera tiene en la salud de los afiliados. En sus palabras:
“La destrucción por la asfixia financiera que ha dado lugar a la interrupción de tratamientos, de procedimientos, lo que hace que las personas evolucionen su condición de salud de manera negativa”.
La falta de atención en clínicas como la Cardio VID y el Alma Máter no solo afecta a los pacientes de la Nueva EPS, sino que también representa una carga adicional para otros centros médicos que ya están operando al límite de su capacidad. La posibilidad de que estas situaciones generen un colapso en la atención médica es una preocupación real para la comunidad de Medellín.
Impacto en la atención médica
La crisis en la Nueva EPS no solo es un problema financiero; también tiene profundas implicaciones para la salud pública. Los pacientes que no pueden recibir atención en las clínicas mencionadas se ven obligados a buscar servicios en otros hospitales, lo que podría saturar aún más el sistema de salud. Las largas esperas y la escasez de recursos pueden agravar la situación de salud de muchos, creando un círculo vicioso que es difícil de romper.
La situación actual exige una respuesta inmediata y coordinada de las autoridades de salud y el gobierno local. La atención a los pacientes de la Nueva EPS no puede seguir siendo un tema de incertidumbre, ya que cada día que pasa sin una solución efectiva pone en riesgo la vida y el bienestar de miles de personas en Medellín.

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